miércoles, 26 de diciembre de 2012

Felices Fiestas y mejor 2013


¡Felices Fiestas a todas las personas que estéis leyendo esta entrada!
El periodo de Navidad es especial en muchos sentidos, pero especialmente, en el caso de su espíritu. Cae como una espesa niebla sobre nuestras sociedades una especie de impuesto caritativo del que no podemos huir.
Viñeta de Forges (vista en lacafeterademorgana.wordpress.com)

Durante esta época se nos llenan las pantallas de actos en los que personas ayudan a otras sin esperar nada a cambio. Todo el mundo es consciente de que existen iguales con necesidades. Vemos una escena de guerra y sentimos una especial lástima por las personas que la están sufriendo, gente que pasa la Nochebuena en la calle de una gran ciudad y los policías les dan comida que han recogido por voluntad propia, asociaciones de xxxxx que se desnudan para recoger fondos para una escuela. En definitiva, tod@s somos buen@s en Navidad.
Todo parece bonito en estas fechas y me gustaría saber en qué lugar hay que presentar una instancia para que esta época dure todo el año, siempre. Si toda esta actitud durara todo el año sería perfecto, pero…
Se acaban, y con la consabida “Cuesta de Enero”, las Rebajas y la vuelta al trabajo, de quien tenga la suerte, se nos pasa todo hasta el próximo periodo navideño. Los comedores sociales están llenos, igual, y ya no hay tantas personas ayudando. La policía que les daba comida a los “sin techo” les vuelve a llamar pulgosos, y las asociaciones de xxxxx empiezan a pensar que l@s maestr@s de la escuela son muy holgazanes.
Con este simple (mucho) análisis se intenta hacer entender que la caridad es buena aunque tiene muchas objeciones:
- Depende de la voluntad de las personas.
- No es constante en el tiempo.
- Y necesita de otras personas que la necesiten.
En mi opinión, es preferible otra acción en contra de las personas necesitadas, ésta es evitar su existencia. Para ello, no tenemos otra opción que construir un Estado del Bienestar fuerte, indestructible, y olvidarnos de acciones esporádicas que sirvan para limpiar nuestra alma.
Preferiría que todo el dinero que se dedica a la Iglesia para “sus” obras caritativas, fueran en impuestos para que se construyeran elementos que impidieran que la gente necesitara de su caridad. Preferiría que los 20 millones que un gran empresario ha donado a una organización caritativa, los hubiese pagado en impuestos para que el Estado pudiera hacer frente al gran número de personas que necesitan de su protección; incluso, que parte de esa cantidad, se hubiese dedicado a mejorar la protección laboral de aquellos que fabrican las prendas que vende. Preferiría que alguna Duquesa, o hermanas de SM el Rey, dejaran de hacer mercadillos y sacaran su dinero de paraísos fiscales, y pagaran lo que tienen que pagar. Podríamos continuar un ratito más, pero creo queda claro.
Viñeta de Manel  Fontdevila en www.eldiario.es 
O conseguimos que el “Espíritu de Navidad” perdure todo el año, o hacemos que alguna institución democrática construya un Estado en el que no existan excluidos por razones económicas. Por ello, deseo para el 2013:

Sanidad, Justicia, Educación
PÚBLICAS Y DE CALIDAD
No por caridad, sino por DERECHO.

viernes, 14 de diciembre de 2012

La lista pública de defraudadores. Algunos apuntes.

Ayer, 13 de diciembre del 2012, a 8 días de que se acabe el mundo, el Ministro de Hacienda del Gobierno español anuncia en la Cámara Alta que se está estudiando el publicar la lista de aquellas personas o organizaciones que "defraudadoras o morosas" con respecto a sus obligaciones con Hacienda.

Viñeta sobre Amnistía Fiscal. (Fuente: http://kaosenlared.net)
Como medida me parece bien, aunque puede tener algunas debilidades que deberían tenerse en cuenta. 

- Los conceptos de "moroso" y "defraudador" no parecen significar lo mismo. Un moroso sería aquel que debe dinero, pero su voluntad es pagarlo, pero por determinados motivos no lo ha podido hacer.Por el contrario, un defraudador no paga porque intenta esconderse de su obligación. 

- Se debe modificar la Ley, por lo que el anuncio en sí debería haber sido acompañado con ese más. Me refiero no sólo decir que se va a publicar una lista, sino que se debería haber explicado qué leyes se modificarían para que se pudiese hacer. También, ese acompañamiento debería ir en el sentido de un endurecimiento de penas. Por ahora pocas condenas tributarias se zanjan con cárcel, y la mayoría se saldan con multas.

- Además, la visión que de los defraudadores puede tenerse en países anglosajones no coincide en demasía con la visión española. En ciertos momentos han sido considerados como algo normal. Puede ser, que en estos momentos, se les tenga menos cariño, pero: "¿Quién no defrauda?"

- Existe un peligro, y es el uso, partidista, que de esta lista y sus "afortunados" pueda hacerse. Hace unas semanas, el propio Ministro pedía por carta a los inspectores que hicieran alguna actuación "mediática". Si se tienen señalados a los "famosos" que defraudan, pues a por ellos. ¡No hacerlo es delito!

- Una duda, más que una debilidad, sería el momento de anunciarlo. Justo después de una amnistía fiscal (polémica) a grandes defraudadores que no ha resultado lo esperado por el Gobierno.

Estas dudas sobre la medida anunciada no significan que no se esté de acuerdo con ella. Particularmente, la considero una buena idea, siempre y cuando se tengan en cuenta los aspectos anteriores y se solucionen. Pero a pesar de ello tampoco puede ser la solución al fraude existente (se estima que alrededor del 23% del PIB español es el valor de la economía sumergida). A esta medida le añadiría un par más para reforzar sus efectos:

- Aumentar el número de inspectores y su dotación económica presupuestaria. Si que depende del propio Gobierno.

- Eliminar los paraísos fiscales, donde grandes riquezas pueden esconder su capital, a veces, de forma legal. Y, éste, es quizás mi deseo para año nuevo.

Mientras no se vea el fraude fiscal (grande y pequeño) como un robo, no entendamos que el ahorro fiscal de algunos es el gasto fiscal de otros, y todo se apoye con una legislación moderna, tenderemos, sin remedio, a un menor tamaño del Estado entendido como un colchón de los menos favorecidos. Al tiempo.

@Paco_Cervera

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La Banca siempre gana

José Ignacio Goirigolzarri. / EFE
Lo que nos pasa es el "no va más". Hago mal mi trabajo, pido ayuda y despido a mis subordinados, que ya pagaréis con vuestras cotizaciones a la Seguridad Social. ¿No os parece una locura? A mi, particularmente, sí. 

Adjunto una noticia del país en la que se nos explica las medidas que se van a tomar en Bankia para "salvar" el banco (Noticia de El País). La propuesta es despedir a 5.000 trabajadores y que los que se queden reduzcan sus sueldos alrededor de un 40%.

Me sitúo: 
- Bankia pide dinero público (veinte mil millones de euros).
- Este dinero pasa a deuda pública. que aumenta el déficit.
- Como aumenta el déficit, se nos exigen recortes sociales (sanidad, educación, tasas judiciales, aumentos de impuestos).
- Bankia recibe el dinero y anuncia su política para "salvar" la compañía, que se mantiene en manos privadas, reducción salarial y despido de trabajadores.

Es decir, quien toma las decisiones en la empresa y por tanto, es el responsable del devenir de la compañía (y cobran unos bonus, pluses) no sufre las consecuencias de sus actos. Por contra, trasladan las consecuencias a sus trabajadores y a la propia sociedad (otra vez). ¿No os parece que desde la sociedad se está pagando varias veces por las actuaciones irresponsables de otros?

Son estas cosas las que hemos permitido por encima de nuestras posibilidades. No se puede "jugar" a ser un gran dirigente y ganar dinero como tal, y que las consecuencias las paguen los trabajadores. 

Pensemos, si un grupo de jóvenes, o no tan jóvenes, destruyen por valor del desfalco de Bankia. Estarían en prisión, SEGURO. Si fueran vascos, serían acusados de terrorismo. Diríamos: "Que aprendan a asumir las consecuencias de sus actos". ¿Por qué no medimos todo igual?

Por todo lo que acabo de escribir, y puesto que parte del dinero (600€)los voy a pagar, solicito a quien corresponda que dedique mi parte del rescate a mantener puestos de trabajo y a no bajarse los sueldos de los que se queden.

@Paco_Cervera






viernes, 7 de diciembre de 2012

España será de quien se la compre

Viñeta del Roto. (Fuente: http://dempeusperlasalut.files.wordpress.com)

Estudiando el anteproyecto de Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) o leyendo sobre los cauces que está tomando la sanidad en España, parece claro que caminamos hacia una privatización de estos servicios.
No parece extraño, o no debería de serlo, que el partido en el Gobierno y sus homólogos europeos empujen hacia la privatización de ciertos servicios que hasta ahora nos parecían básicamente públicos. Pero la ideología económica predominante es la neo-liberal, que considera el sector privado como más eficiente en la provisión de recursos.
Ante esta circunstancia (privatización) cabría preguntarse si todo es susceptible de ser negocio. Estamos hablando de servicios que afectan a la base democrática de una sociedad. Por ejemplo, necesitamos gente sana que sea capaz de preocuparse de asuntos, que para algunos deben ser triviales, como la felicidad, como el trabajar, disfrutar, cuidar a los niños, otra vez trabajar, pagar su hipoteca, es decir, algo que no sea caer enfermo y tener que preocuparse en si podrán pagar las facturas del médico. Pensemos en el grado de preocupación que una persona puede alcanzar si un hijo cae enfermo, y no puede ni faltar al trabajo, ni lo puede pagar. ¿Alguien cree que esta persona puede (quiere) adquirir las obligaciones que una democracia real conlleva? Puede ser me respondan que ahora tampoco lo hace, aunque esté mal, es su decisión. Son cosas diferentes no querer participar del juego democrático (es democracia) a no poder participar en el juego.
En cuanto a la educación, incluso me puede parecer peor. Si una empresa educa a un hijo, ¿en qué principios lo hará? ¿Es posible que en ese colegio se enseñe que el capitalismo es malo? ¿Es posible que en ese colegio se pongan en duda las bases del actual sistema? ¿Una empresa enseñará que otras empresas actúan de forma irresponsable cuando contaminan, no pagan impuestos, o explotan a sus trabajadores? ¿Dónde quedará la educación crítica? ¿Tendremos gente con una educación de calidad y otra con educación de distribución masiva?

Dos asuntos que no son baladíes. Estamos hablando de salud, educación y democracia, algo de lo que no se puede prescindir. Menos en el caso que se vendan para que unos (pocos) para que hagan negocio. Es posible que esta sea la dinámica sistémica, economía se come a democracia, pero no estoy convencido de que la gente sea esto lo que desee. Y si es la gente la que no lo desea es suficiente para convenir que el sistema va en contra de la gente y que se debe trabajar para cambiarlo. Aunque si consiguen privatizar la educación conseguirán adaptar las personas al sistema.

lunes, 3 de diciembre de 2012

El tamaño informa


¿En cuántas páginas una entidad puede explicar sus iniciativas en RSE de un año? Esta pregunta tiene una respuesta clara: “Depende”. Y como continuaba aquella canción: “¿De qué depende?”

No va a depender de un solo factor, pero quizás, haya uno que dé un sentido sobre la calidad de lo que nos están presentando, la calidad del diálogo con los stakeholders. Para explicarlo voy a utilizar de muestra las memorias de RSE de ocho entidades financieras (4 bancos y 4 cajas de ahorros) que recogían la información sobre los años 2008 hasta el 2010. Todas las memorias siguen la metodología GRI-G3 y se aplica el suplemento sectorial del sector financiero (FSSS).

El resumen de los datos obtenidos es el siguiente:
Entidad
Páginas medias
BBVA
80
Santander
71,67
Popular
119
Sabadell
171,67
Caja Madrid
87
La Caixa
98,67
Bancaja
153,67
CAM
206

 El resultado demuestra un aspecto interesante y es que aquellas entidades con unos procesos de diálogo más complejos (paneles, congresos) presentan unas memorias de sostenibilidad menos extensas que aquellas con métodos de diálogo más simples (encuestas, estudios de terceras partes).

¿Es casualidad? Parece ser que no. Aquellas entidades que han investigado sobre las necesidades de información de sus grupos de interés se centran más en informar sobre esos aspectos. En cambio, las otras entidades tienden a relacionar todas sus iniciativas como si de un comercial se tratase. Muchas de estas últimas pretenden presentar el máximo número de indicadores GRI sin tener en cuenta si esa es la información que sus grupos de interés necesitan.

No es una relación que se pueda establecer como una verdad (el estudio es limitado a un número reducido de empresas, de un sector y un país) siempre hacia los dos lados, es decir, una memoria larga no tiene porque indicar siempre un mal diálogo entre informante y sus stakeholders, aunque nos puede estar dando una pista sobre la posible existencia de este problema.

@Paco_Cervera