El Presidente de la República
francesa, el socialista, Françoise Hollande, ha puesto en marcha una serie de
medidas económicas para luchar contra dos aspectos concretos “el paro y la
deuda”.
Si habéis leído alguna entrada de
mi blog, sabréis que no soy nada partidario de la aplicación de recortes en
épocas recesivas. En mi opinión su efecto es aumentar la depresión en la que se
encuentra la economía.
Leo en diferentes periódicos los
siguientes titulares:
"François
Hollande anuncia el mayor ajuste en Francia en tres décadas" El País.
10-09-2012
"Hollande
anuncia un recorte de 33.000 millones, el mayor en 30 años" La Razón. 10-09-2012
"Hollande
pide a los franceses confianza y sacrificio" El Mundo. 10-09-2012
Ya está, ya nos ha engañado y va
a perjudicar en demasía a nuestra economía. Si no recuerdo mal, Francia es nuestro
principal cliente comercial.
Realmente, lo que se hace en
Francia tiene sentido económico y básicamente ayudará a reducir la deuda y su
efecto sobre la economía no será tan traumático como en España.
Los recortes en gasto público
afectarán a todos los ministerios excepto a Justicia, Seguridad y Educación.
Aunque sólo de momento, parece que piensan en la salida de la crisis.
El incremento de impuestos nos
centraremos en el impuesto de renta. Es en este impuesto donde se ha dado la
medida más “populista”. Se produce un alza en el tipo impositivo del impuesto
por tramos de renta y de forma progresiva. Quien más ingrese más cantidad
pagará y además, más porcentaje de su renta. El incremento de tipos es para
todos los tramos excepto para aquellos que no lleguen a 26.000€ (leo en El
País).
Si analizamos su efecto sobre el
consumo podemos responder de forma genérica que este se verá reducido, que
junto a su multiplicador no llevará a una disminución mucho mayor que el
incremento en el tipo. Al menos, esto es lo que he defendido en anteriores
entradas.
Ahora matizo mi posición poniendo
unos ejemplos. Una familia de tres personas (cónyuges e hijo) que ingresa unos
30.000€ al año, si le aumentamos lo que tiene que pagar en impuestos,
seguramente reducirá su consumo anual, pues con lo que ingresan difícilmente
podrán ahorrar cantidad alguna. Si suponemos la misma familia, pero con
ingresos anuales de 100.000€ puede ser que les afecte al consumo si gastan toda
la cantidad. Pero existen niveles de renta que no se gastan todo lo que
ingresan porque son cantidades muy elevadas. Quiero llegar a personas que ganan
más de 1 millón de euros anual, a quienes se les aumenta el tipo impositivo a
75% de la cuantía que sobrepase el millón. Es muy probable que la cantidad
excedente al millón no sea gastada en la economía, sino ahorrada. El ahorro no
afecta al PIB (no creo en el supuesto que nos iguala la inversión empresarial
con el ahorro de la economía). Por lo que si el Estado se queda con esta parte
y mantiene la parte “gastable” su efecto restrictivo sobre el PIB será menor
que un aumento generalizado (y proporcional) del tipo impositivo.
La lógica está en que una familia
con pocos ingresos se gasta la mayor parte de su renta. En cambio, quienes más
ingresan suelen ahorrar parte de sus ingresos.
No entro a valorar si se
ingresará mucho o poco con el 75% de tipo impositivo. Tampoco valoro el
populismo de la medida. Lo que me gustaría resaltar es la lógica económica que
hay detrás de esta medida.
Sígueme en Twitter: @Paco_Cervera
