sábado, 18 de febrero de 2012

EL CONCEPTO DE EMPRESARIO EN EL TIEMPO.


El nuevo Presidente del Gobierno español prometió ayudas a “emprendedores”. Es sobre este concepto último, el de emprendedor, el que me gustaría reflexionar.  Varios serán los enfoques, así como varias las críticas. Volveré a dividir en dos la entrada para que resulte más amena su lectura. 
En la primera, haremos un repaso a los diferentes enfoques que los economistas han dado a lo que entendemos por “empresario”, como sinónimo de “emprendedor”. En la segunda entrega, intentaré hacer una exposición crítica y razonada sobre aquello que son y deberían ser, en mi modesta opinión, los emprendedores beneficiarios de las subvenciones y apoyo incondicional del Gobierno.
Empezamos haciendo un repaso a los diferentes enfoques que ha recibido el concepto de empresario.
1. El empresario en los clásicos.
Para los clásicos (Smith, Ricardo, Mill), era el propietario de la empresa, la persona que asumía el riesgo del negocio al aportar una determinada cantidad de capital. Hasta mediados del XIX, no se empezó diferenciar entre capitalista y empresario.
Para Alfred Marshall, el empresario era aquel que coordinaba los factores de producción. Pasaba a tener esa condición de cuarto factor de producción.
2. El empresario riesgo de Knight.
Para este autor, era el riesgo lo que define al verdadero empresario, pues está avanzando unas rentas ciertas a los factores de producción a cambio de un precio o demanda inciertos.
Sería la incertidumbre la que justificaría los beneficios.
3. El empresario innovador de Schumpeter.
Para este autor, el verdadero empresario era aquel que aplicaba una innovación al producto o a su manera de producirlo. Ésta le otorgaba un periodo de cierto monopolio. En el qué podía cobrar un precio alto y obtener beneficios extraordinarios. A medida que entraban empresarios imitadores, los beneficios extraordinarios  iban menguando hasta desaparecer.
Para Schumpeter, era la capacidad de innovar la que merecía ser recompensada con los beneficios extraordinarios.
4.  La tecnoestructura de Galbraith.
Explica un concepto de empresario formado y especialista en su función de gestión, que forma parte de un comité o grupo que es el que dirige las grandes empresas y con incentivos a actuar según sus intereses más que el de los propietarios. Galbraith delimita este tipo de empresarios a las grandes empresas de sociedades industriales, con tanto poder que no se rigen por las fuerzas del mercado.
5. El empresario descubridor de oportunidades de Kizner.
Para este autor el empresario es una persona que está siempre alerta ante nuevas oportunidades de mercado. Una característica que le hace bueno es la anticipación ante nuevas tendencias.
6. El empresario actual.
En la actualidad, y dependiendo del tamaño de la empresa, nos encontramos ante un mix de conceptos de empresario que pasaría por Knight, Galbraith y Kizner.
¿A cuál de estos empresarios se refiere el Presidente? ¿Qué tipo de empresarios tenemos en España? ¿Todos se merecen una ayuda por contratar trabajadores? ¿Todos deben ser considerados emprendedores? En la siguiente entrada se reflexionará sobre estas cuestiones, de forma crítica. Avanzo que el problema en España no está en los trabajadores, se debería prestar atención al grave problema que tenemos con la mentalidad empresarial.