jueves, 21 de julio de 2011

CORRUPCIÓN E INSTITUCIONES PÚBLICAS

Miércoles, 20 de julio de 2011, sobre las 10 de la mañana, empiezo a consultar mi cuenta de Twitter, y empiezan a aparecer informaciones sobre si el President de la Generalitat Valenciana (Gobierno de una región situada al este del Estado Español) que tenía previsto declararse culpable de haber recibido una serie de trajes, chaquetas y otros regalos de una trama corrupta. Al final, por la tarde, tras una rueda de prensa presenta su dimisión. Esta historia la cuento, sin entrar en detalles, para que entiendan de dónde viene la idea de publicar esta entrada.
Aquellos que han leído la entrada en este blog titulada Ayuntamientos Responsables, ya sabrán mi opinión sobre si es necesario introducir criterios de gestión RSE en las instituciones públicas. En mi opinión, claramente sí.
La Gobernanza de una entidad pública tiene mucho en común con la de una empresa. Unas personas (socios) eligen a otras (administración) para que, en representación de ellos, tomen decisiones que beneficien a la sociedad (ídem).
Ante esta similitud, sería de aplicación a un organismo público uno de los 10 principios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, el 10, que habla sobre esto:
Principio 10: “Los negocios deberán actuar en contra de la corrupción en todas sus formas, incluyendo la extorsión y el soborno.” (más información sobre este principio)
Nos dice el principio, que las empresas, que se adhieran a éste Pacto, lucharán activamente para que no se den casos de corrupción, en ninguna de sus vertientes. Por ejemplo, ninguna empresa pagará a ningún político de ningún país, para poder conseguir bajo exclusividad una determinada materia prima. Ni tampoco, ningún directivo/s recibirá regalos para favorecer contratos con determinadas empresas o con determinados países. ¿Parece lógico?
Algunos de ustedes pueden decir que continúa pasando. Cierto, pero hay que luchar contra ello. Hay que hacerlo tanto desde el ámbito social, como desde la empresa.
Desde el mundo empresarial hay que denunciar estos comportamientos, no hay que entenderlos, ni aceptarlos como algo necesario para trabajar.
Cuando escribo, ámbito social, me refiero (si estas sociedades no coinciden) tanto a la sociedad de dónde se produce el soborno, echando a los políticos corruptos, como desde la sociedad de donde proviene la empresa del soborno, castigando dejando de consumir sus productos, además de medidas legales. Las personas debemos entender que estos  sobrecostes los acabamos pagando.
Un error frecuente, consiste en considerar que las empresas vienen de países ricos y quienes reciben la corrupción son los países en vía de desarrollo. El caso de la introducción ha ocurrido en una región considerada medianamente rica de un país desarrollado.
¿Cren loss organismos públicos gestionados atendiendo a criterios responsables, cumplen el Principio 10? ¿Piensan que si las sociedades y empresas sancionaran estos comportamientos, éstos continuarían pasando?
Espero les sirvan las preguntas para reflexionar, y que casos como el de mi President no se repitan.

lunes, 18 de julio de 2011

AHORA ES EL MOMENTO DE LA RSC

No, no estoy loco. Es en los momentos de crisis cuando las empresas y empresarios audaces deben arriesgar para salir de la misma con más fuerza y solidez.
“Pero, ¿cómo vamos a gastar dinero ahora que no tenemos?” No gastas, inviertes. Voy a dar tres motivos que nos piden invertir en RSC.
1. Si ahora estamos mal, es porque antes hemos actuado de una forma que no es la más adecuada. La RSE supone una nueva forma de entender los negocios, que supone tener en cuenta a los grupos de interés de las empresas y actuar teniendo en cuenta las 3 rentabilidades, esto es, social, ambiental y por supuesto, económica. Además, como señaló A. Einstein: “Si perseguimos resultados distintos, no hagamos siempre lo mismo”.
2. La RSE mejora la competitividad de la empresa, a largo plazo. La empresa, como objetivo primordial, quiere sostenerse en el tiempo. Nos debemos olvidar de los resultados a corto y las ventas, para empezar a pensar realmente en el largo plazo y en la estrategia.
3. Las sociedades actuales van (deben) cambiar. Caminamos inexorablemente hacia un modelo socioeconómico y de relación con el medio ambiente NUEVO. ¿Cómo será? No se sabe, pero lo podemos intuir. La RSC parece ser una forma de anticiparnos a ese cambio en el entorno.
Son simplemente tres aspectos que nos indican que la gestión empresarial basada en la RSC puede ser la alternativa. Os dejo un par de artículos interesantes que tratan este tema:

viernes, 15 de julio de 2011

DOS EJEMPLOS DE INCORPORACIÓN DE LA RSE: OSAKIDETZA Y GRUPO SIRO


En esta entrada sólo me gustaría comentar dos ejemplos de lo que debería ser integrar la RSE en la estrategia de la empresa. Son dos ejemplos que he escuchado en el Curso de Verano de Forética y la UAB. Para mí, en particular, los mejores. Además representan a la administración, Osakidetza, y al sector privado, Grupo Siro.
La Osakidetza, es la entidad encargada de la gestión sanitaria en la comarca de Bilbao. Es dependiente del Departamento de Sanidad y Consumo del Gobierno Vasco. Por la gente que trabaja en ella y por la gente que atiende se considera una organización de tamaño grande. Me llamó la atención particularmente por el hecho de integrar la RSE en un organismo público, y, además, por la rapidez y forma de integrarla. Recomiendo amplíen la información en su web:
El Grupo Siro, es una empresa de carácter familiar, con unos 20 años de historia. Su principal negocio es el de la alimentación, fabricando pasta para Gallo o Mercadona, y también galletas Lú, entre otros productos. Según señaló Francisco Hevia, responsable de Comunicación del Grupo, “la RSC es la estrategia” para que la empresa pueda sobrevivir en el tiempo, “no existe otra forma mejor”. Recomiendo también una visita a su web para mayor información:
El pasado día 7 de julio se le concedió el Premio Empresarial Familia, por su política de conciliación de vida laboral y personal (Noticia en rrhhpress)
Dos tipos de empresas diferentes (pública y privada) que aplican la RSC de la misma forma, la expanden hasta los cimientos de la empresa como una forma de ser y no como un instrumento en manos del departamento de marketing de una empresa.

jueves, 14 de julio de 2011

EL PAPEL DEL CONSUMIDOR EN LA RSE


La economía de mercado (nueva denominación del capitalismo) pretende resaltar las bondades de este sistema económico para con los consumidores. En teoría, en este sistema económico es este agente el que le dice al mercado aquello que se debe producir. En la práctica, las empresas han encontrado formas de actuar a través de las cuáles poder “guiar” a los consumidores en sus decisiones.
Podemos pensar que las empresas sólo tienen en cuenta el obtener la máxima ganancia y para este fin, utilizan sus recursos. Aunque actualmente la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) se está imponiendo como un sistema de gestión válido. Las empresas que utilizan la RSE obtienen más rentabilidades a largo plazo, que aquellas que no lo hacen. Además, con este sistema de gestión se crea valor para los stakeholders, hecho diferenciador.
Los consumidores formamos parte de los grupos de interés de aquellas empresas de las que somos clientes. Por tanto, las empresas tendrán en cuenta nuestras inquietudes en sus estrategias según esta forma de gestión.
Si la RSE beneficia a las empresas, ¿nos tendrán en cuenta, siempre, en sus decisiones? No debemos olvidar que las corporaciones existen para ganar dinero. Si existe alguna alternativa que proporcione mayores beneficios, los gestores de la empresa tenderían a aplicarla.
Los consumidores podemos beneficiar (comprar) a aquellas empresas que se comporten responsablemente en el mercado. Del mismo modo, debemos penalizar (dejar de comprar) a las que se comportan irresponsablemente. Simplemente con este comportamiento podemos obligarlas a que la RSE sea la forma más rentable que exista para gestionar la empresa. Pero, ¿lo hacemos? Básicamente, según el Informe Forética del 2011, las personas preferimos castigar a aquellas empresas que se comportan irresponsablemente, ante igualdad de precio. La opción de la discriminación positiva, aunque se consolida no adquiere la misma importancia que la negativa. Para datos del 2010, un 71,7% de la población se agrupaba en desimplicados o ajenos ante la RSE.
Si en la economía de mercado, el poder lo posee el consumidor (con renta y otras objeciones) y la RSE, es un sistema de gestión empresarial en el que todos ganamos, debemos implicarnos más en el conocimiento del comportamiento empresarial para exigirles una mayor implicación en el bienestar de la sociedad.